No es cuestión de suscitar "la duda" o ¿tal vez sí? La verdadera realidad es la de adentraros en La Duda. Sí, con mayúsculas, es un nombre propio, con lo cual la cuestión no era crearos duda. Sin embargo, era eso: La Duda, o más bien Las Casas de La Duda. Un lugar que llegó a ser "Duda" para españoles y portugueses. Pero solo para la administración, para Madrid y Lisboa o si me apuráis a no ir tan lejos, para Extremadura (cuando ya empezó a existir esta división geográfica) y para el Alentejo portugués. Pero para sus vecinos, sus pobladores, la gente que allí vivía "La Duda" solo era el nombre del lugar donde ellos vivían, ellos tenían claro qué era España y qué era Portugal y viceversa. Solamente "jugaban" a suscitar "la duda" (ahora sí como nombre común) cuando para la administración no convenía ser de un país o de otro. El ejemplo más claro, el que más se conoce: cuando en una familia portuguesa nacía un hijo varón, lo inscribían en España para que en un futuro no tuviera que ir hacer el servicio militar a las colonias portuguesas de África.
El ejemplo que acabo de contar es una de las miles de historias reales que ocurrieron en La Duda, en Casas de La Duda, un bello y pintoresco rincón de la geografía Hispano-Lusa, de La Raya/A Raia, en el Oeste de Extremadura, en La Campiña de Valencia de Alcántara, en plena Sierra Fría. Un rincón del planeta Tierra que divide geográficamente dos paises, dos naciones: España y Portugal, Portugal y España.
Con este blog quiero adentraros en "La Duda", en su historia y en su intrahistoria, en la de cada una de las casas y sus habitantes, así como de los "caminantes" que por allí pasaban. Son historias de agricultores, ganaderos, amas de casa, gente de paso, de niños y mayores; pero sobre todo historias de contrabandistas y bandoleros. Y por supuesto, mi propia histora.
¿Os animáis a adentraros, por lo tanto, en La Duda?

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